la reentré ha sido dura. y está siendo larga y fría. pero el otro día, cuando iban llegando los entrañables seres que pudieron y quisieron acercarse a celebrar con la moi que vamos sumando y restando, lo primero que les mostraba era la reformita en el hogar con la que había inagurado mis flamantes nuevos 34. y vaya si dió juego! es que uno no puede dejar de imaginar cuán deshonroso y absurdo final podía haber sido, acabar sus días aplastado por un depósito calentador de agua, mientras hacía aguas menores, o quizá mayores.... no semos naide!
miércoles, 16 de enero de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario