Ayer te vi, ibas con el pelo mojado,
te reconocí, a pesar de lo que has cambiado,
por tu forma de andar deprisa sin dejar de mirar tus pies,
con cara de preocupado,
no consigo entender por qué me importabas tanto.
Ayer te vi en el metro de Noviciado,
qué distinto estás del recuerdo que has dejado,
el tacto de tu piel hace ya tiempo que desapareció
en la oscuridad del pasado,
ahora sabes que ya no puedes hacerme daño.
Ayer te vi, tan odioso y tan extraño
como esa gente con la que uno se pelea en el tráfico,
me viste tú también, dudaste pero no quisiste arriesgar,
nunca fuiste muy valiente,
hiciste muy bien, ahora estoy armada hasta los dientes.
jueves, 20 de diciembre de 2007
ayer te ví
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario